Older hispanic man suffering with anxiety

La enfermedad de Parkinson (EP) puede impactarlo emocionalmente. Aunque la EP influye en muchos aspectos del movimiento, los resultados del estudio de investigación del Proyecto de Resultados del Parkinson (Parkinson’s Outcomes Project) demuestra que dos síntomas no motores —la ansiedad y la depresión—juegan un papel clave en la enfermedad y tienen el mayor impacto en la salud en general. Afortunadamente, existen estrategias comprobadas, como la meditación de atención plena (meditación mindfulness) y el ejercicio, que pueden ayudar a manejar la ansiedad. 

Sentirse preocupado es una reacción comprensible ante un diagnóstico de Parkinson. Sin embargo, cuando los sentimientos de preocupación o nerviosismo constantes van más allá de lo comprensible y la persona no puede controlar estos pensamientos, la persona puede estar experimentando ansiedad, que es más grave.

Tipos de ansiedad

La ansiedad no es simplemente una reacción al diagnóstico de Parkinson, sino que forma parte de la propia enfermedad, causada por cambios en la química del cerebro. Hasta dos de cada cinco personas con la EP experimentarán una de estas formas de ansiedad: 

Causas de la ansiedad 

Vivir con Parkinson y los cambios cerebrales relacionados con la enfermedad pueden influir en la ansiedad. Sucede así: 

Factores psicológicos 

Los miedos y preocupaciones comunes que acompañan a la EP pueden detonar la ansiedad. Uno de ellos es el miedo a no poder funcionar de forma independiente, sobre todo durante un repentino periodo de "off" (el momento del día en que la medicación no hace efecto). Esto puede provocar miedo a quedarse solo. Otra es la preocupación por pasar vergüenza, a menudo relacionada con interactuar con otros en público. 

Factores biológicos 

Muchas de las vías y sustancias químicas cerebrales afectadas por el Parkinson son las mismas que las afectadas por la ansiedad y la depresión. Las personas con Parkinson tienen niveles anormales de la sustancia química cerebral GABA. La ansiedad y la depresión también están relacionadas con un nivel bajo de GABA y pueden tratarse con una clase de ansiolíticos diseñados para aumentar sus niveles efectivos. En algunos casos, la ansiedad está directamente relacionada con las fluctuaciones de los síntomas motores. Las personas pueden experimentar ansiedad severa durante los periodos de "off", a veces incluso ataques de ansiedad de lleno.

50%

de las personas con la EP experimentarán algún tipo de depresión.

40%

de las personas con Parkinson experimentarán un trastorno de ansiedad. 

¿Cómo se diagnostica la ansiedad? 

La ansiedad suele diagnosticarla un médico de atención primaria o un profesional de la salud mental, que hará preguntas acerca de ciertos síntomas, cambios de humor y comportamientos. Alguien que vive con ansiedad puede experimentar síntomas tan intensos que le dificulten la vida cotidiana. 

Los síntomas de ansiedad pueden incluir: 

  • Miedo y preocupación excesivos 

  • Pensamientos incontrolables o no deseados 

  • Olas repentinas de terror 

  • Pesadillas 

  • Comportamientos rituales 

  • Problemas para dormir 

  • Corazón palpitante 

  • Manos frías y sudorosas 

  • Mareos 

  • Náuseas 

En el Parkinson, sólo se diagnostica como trastorno de ansiedad si los signos no se confunden fácilmente con síntomas motores y hay un cambio claro respecto al comportamiento anterior de la persona. Por ejemplo, aunque alguien pueda tener una inquietud legítima de que un temblor o un cambio en la capacidad para caminar puedan notarse en público, sólo se diagnostica como evitación social si la preocupación es excesiva, se evitan las situaciones sociales y la ansiedad interfiere en la vida social o laboral. 

Opciones de tratamiento para la ansiedad

La buena noticia es que existen tratamientos eficaces para la ansiedad. Estos incluyen medicamentos y asesoramiento psicológico, específicamente la terapia cognitivo-conductual (una psicoterapia basada en la evidencia que ha demostrado ser eficaz entre la población en general y que, según investigaciones preliminares, también puede ser útil para las personas con Parkinson).

El tratamiento debe adaptarse a las necesidades específicas de cada persona. Dependiendo de la gravedad de los síntomas, la psicoterapia puede utilizarse sola o combinada con medicación.

Consejos para afrontar la ansiedad

Atender su ansiedad puede ayudarle a vivir mejor con el Parkinson. Al igual que otros síntomas de la EP, cada persona experimenta la ansiedad y responde a los tratamientos de forma diferente. Estas estrategias pueden ayudar:

  • Empodérese descubriendo cómo pueden afectarle los síntomas de la EP, incluyendo la ansiedad.
  • Lleve un diario de sus estados de ánimo, medicamentos y síntomas de la EP.
  • Observe qué desencadena sus síntomas de ansiedad.
  • Platique con su médico acerca de la ansiedad.
  • Comparta con sus seres queridos y familiares cómo se siente, ya que ellos podrían ayudarle a encontrar formas de afrontar la situación.
  • Encuentre un grupo de apoyo para personas con la EP.
  • Sea flexible: pruebe distintos métodos para afrontar la ansiedad.
  • Comprenda que los síntomas cambian; si una estrategia de afrontamiento deja de funcionar, pruebe un nuevo enfoque.

Esta página es una traducción de la página Anxiety de la Parkinson’s Foundation, revisada en su versión en inglés por la Dra. Kathryn P Moore, neuróloga especialista en trastornos del movimiento en Duke Health, un Centro de Excelencia de la Parkinson's Foundation y revisada en su versión en español por el Dr. Kevin Duque, investigador clínico en Neurología, División de Trastornos del Movimiento, en la University of Cincinnati.

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